Archive | July, 2014

siempre supe que era medio bruja

22 Jul

Ayer lunes me pareció divertido empezar la semana en entreplanta con una foto de una chica estéticamente caída en una escalera, acto seguido salgo de casa y me caigo de la bici. Siempre supe que era medio bruja.

Igual me paso por rata, asi que me lo merezco.

En argentina encontrar un zapatero, una bicicletería o una cerrajería es lo más normal del mundo. Hasta puedo decir donde hay uno de cada uno de los anteriormente citados en mis antiguos barrios de Buenos Aires. Aca en las Europas las cosas se tiran, no se arreglan, por lo tanto encontrar cualquiera de ellos es dificilísimo.

Atónita me quedé cuando recien mudada vinieron a arreglar la canilla que perdia y yo pense que iban a cambiar el cuerito. No. Sacan la canilla, la tiran y compran otra. O la vez que encontré una cerrajería luego de largo tiempo buscando una y me dijeron que para hacer una copia tenía que tener autorización del dueño del edificio, si nuestro edificio tiene dueño.

Volviendo al tema de las bicicleterias. Hace unos meses encontré una cerca de casa pero es una especie de “bicicleteria boutique” con mucha onda y obviamente precios de chiste.

Pinchazo 8€. Multipliquenlo por 15 y tienen el módico precio. Porque no lo arreglas vos? Se preguntaran. Porque soy una inútil.

Entonces cuando el freno de mi bici empezó a andar medio raro dije, bueno la semana que viene lo llevo, pensando en lo que me podrían cobrar por ello.

Obviamente la venganza de la bici por llevarla asiduamente a la playa no se hizo esperar y ayer mientras transitaba una callecita, por suerte no muy transitada, del barrio quise frenar y pum! Freno con todas las fuerzas del universo.

Acto seguido salí volando y aterrice de la manera menos estetica y estrepitosa contra el suelo.

Lo curioso de cuando caemos es que la caída la recordamos a la perfección, dura horas y recordamos todo pensamiento que se nos cruza por la cabeza en ese momento, incluyendo el “Voy a morir y no estoy segura si cerre la ventana del cuarto”. En cambio la levantada es totalmente incierta, hasta no llegamos a recordar si realmente impactamos contra el suelo y en nuestra cabeza dura cuestión de segundos.

Lo único que puedo recordar del momento previo a la levantada es la pollera tocándome la cabeza y pensar: “porque siempre me parece re canchero salir a andar en bici con pollera?” y acto seguido un poco enroscada con la bici y otro con la cartera bajarla.

Una vez levantada enderece el asiento, si hasta eso doble, y escuche a lo lejos un “Are you ok?” a lo que respondi “Im ok, thanks” y recibí de vuelta un “Ouch!” y pense, porque estoy hablando en inglés en españa?

Despues de eso me volvi a subir a la bici como si nada hubiese pasado y seguí pedaleando con pánico escénico a revivir mi pequeño show de hacía unos minutos atrás.

Hoy pasado un dia y viendo en retrospectiva estoy muy orgullosa de contarles que mi rodilla podria ser tranquilamente la protagonista de “The mask”.